COMUNICACIÓN Y TECNOLOGÍA

Hablar de formación, hablar de aprendizaje, es siempre, de un modo u otro, referirse a la problemática del cambio, de la creatividad y a su vez del modo y contenido de toda comunicación humana. Este tal vez sea el gran desafío de la formación de formadores/capacitadores: cómo producir cambios, cambios a nivel personal e institucional; cambios en prácticas reproducidas de generación en generación; cambios en roles estereotipados, en imágenes y representaciones transmitidas socialmente y que tienen gran arraigo en la actualidad. 
“En el mundo en que vivimos el cambio es un viaje hacia un destino desconocido, donde surgen iniciativas de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, donde la colaboración y el individualismo coexisten en una tensión productiva. Es un mundo en donde el cambio refleja la vida misma en la que nada es perfectamente feliz o en permanente armonía, pero donde unas personas (los que poseen conocimientos sobre cómo explicar, abordar e iniciar cambios) gestionan mejor que otras. Es un mundo donde uno no debería nunca confiar en un agente de cambio, o nunca asumir que otros, especialmente los líderes, conocen lo que están haciendo, no porque los agentes de cambio y los líderes sean incompetentes, sino porque el proceso de cambio es tan complejo y lleno de aspectos desconocidos, que todos debemos estar en guardia para investigar y resolver problemas. 
Es un mundo donde necesitamos conceptos y capacidades. Necesitamos individuos que indaguen y aprendan, capacidad y saber hacer como estrategia principal, líderes que expresen pero que también extiendan los valores, capacitando a otros a hacer lo mismo, trabajo en equipo y propósitos compartidos que acepten tanto el individualismo y el colectivismo como aspectos esenciales del aprendizaje organizativo, y la organización que dinámicamente esté conectada con su ambiente.”

Tomado de Introducción de la Asignatura 4 de la Especialización en Capacitación de RR HH de CAEP

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